Jorg e Campos te lo explica: 17 años y 90 0 millones de e uros después, IB 3 ha fracasado en el desarrollo del sector audiovisual

¿Ha promovido el crecimiento y desarrollo del sector audiovisual en el territorio balear? Esa es la pregunta que el diputado portavoz de VOX Jorge Campos ha lanzado en la Comisión de control de IB3. La respuesta es NO. No es una opinión, es un hecho.

Según reza en la propia web de IB3, la radiotelevisión pública de las Islas Baleares “nace con un carácter estratégico interno que busca la cohesión territorial, reforzar las señas de identidad de Baleares y promover el crecimiento y desarrollo del sector audiovisual en el territorio balear”. Esos son los objetivos que se marcaron ya hace 17 años cuando comenzó la andadura de IB3. Unos objetivos que se han repetido en numerosas ocasiones y que han hecho suyos los diferentes ejecutivos que han pasado por esta Comunidad y que además están recogidos en la Ley del Ente Público de las Islas Baleares. En dicha ley se dice textualmente: “procurar el desarrollo del sector audiovisual desde el punto de vista de la mejora de su contribución a la economía de la comunidad autónoma”.

Desde el año 2004, IB3 le ha costado al contribuyente no menos de 900 millones de euros. Ha atravesado momentos de verdadero hundimiento financiero. En el año 2009 el ente Público fue rescatado por el Gobierno de las Islas Baleares que asumió una deuda bancaria de 169 millones de euros.

Entonces se dio el caso de que IB3, que debía fomentar l sector audiovisual, llegó a acum ular 79 millones de euros con productoras. En el caso de sólo una de ellas, la entonces adjudicataria del servicio de Informativos (SBT, Serveis Balears de Televisió), la deuda superó los 11 millones de euros. Las productoras que debían crecer gracias a IB 3 se convirtieron en sus avalistas.

Por desgracia nuestro sector de la producc ión audiovisual sigue dependiendo para su subsistencia en gran medida de los contratos de IB3. Se ha subsidiado más que fomentado.

Cierto es que gracias a IB3 una nueva generación de profesionales han podido crecer. Contamos con profesionales y empresarios que se han arriesgado. Pero ha fallado el apoyo institucional . Para VOX la producción audiovisual (ya sea televisiva, digital o cinematográfica, tanto de entretenimiento, ficción o documental) es un sector estratégico. Por ello hemos planteado y seguiremos dependiendo plan es de ayuda y fomento que no pasen por IB3.

Y ante la falacia de los que dicen que si cerramos IB3 se perderán puestos de trabajo, la respuesta es sencilla, lógica y aplastante. 900 millones en 17 años suponen más de 60 millones anuales. Qué gran plan de i mpulso para el sector de la producción audiovisual podría haberse desarrollado, cuantas empresas podrían haber crecido y ser competitivas, cuántos puestos de trabajo se hubieran creado. Qué gran empujón para el crecimiento y diversificación de nuestra economía