Toni Salvá: “Que todo el país nos mire con sana envidia, que vean que aquí en las Islas frenamos el independentismo”

Siempre me preguntan por qué me he metido en política, yo que soy médico y tengo la vida hecha... En verdad no lo necesito. Lo necesita España.

Y después me preguntan: “¿y que puedes aportar tú, qué puedes hacer en el Congreso de los Diputados?”

Uno: no me voy a callar, voy a decir en el Congreso lo que los demás callan y voy a hablar de aquello de lo que evitan pronunciarse. Voy a ser políticamente incorrecto.

Dos: tengo mi vida hecha y soy médico, no necesito ser diputado para vivir ni he contraído obligaciones que me conviertan en deudor de nadie.

Tres: estoy en esto porque quiero, porque creo que Baleares y España aún tienen solución.

Sólo hay dos cosas que no os puedo prometer por que no las voy a hacer. No voy a pactar con los que quieren romper nuestro país. Y con los que mataron a mi hijo, y con sus amigos, no me veréis ni tomar un café.

Uno de nuestros grandes problemas es la inmigración desbocada, y por lo que nos toca aquí, en las Islas, no es una cuestión menor. No lo digo yo, no lo dice VOX, es la realidad, lo veis cada día en los  diarios.

Se ha confirmado que nuestras Islas ya son una ruta de entrada de inmigrantes ilegales. La mafias se han fijado en nuestras costas y llegan pateras a Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera. Y ya habéis visto lo que pasa. Fichan a los que llegan y, como no hay sitio para ellos, los dejan sueltos en la calle.

¿Os imagináis llegar a un país por la puerta de atrás y que no os pasara nada? En nuestras calles tenemos a personas deambulando de las que no sabemos nada, ni quiénes son ni qué pretenden. Pueden ser abogados o violadores no lo sabemos. Y otra cosa, os lo digo como médico: es una irresponsabilidad soltar a personas que vienen de países en los que hay enfermedades endémicas. Es una cuestión de salud pública.

Por eso exigiré en el Congreso que las Islas se integren en los planes detención de pateras, que no haya refugio en nuestras costas para las mafias, que se dote de medios y se reconozca el trabajo de nuestros funcionarios de prisiones, de la Policía Nacional y de la Guardia Civil.

Mirau, jo som, sempre he estat i moriré MALLORQUÍ. Nadie va a venir ahora a decirme que soy un catalán de Mallorca. Ni a mí ni a mis hermanos de Menorca, de Ibiza y de Formentera. Por eso voy dejarme la piel para que nuestros hijos puedan estudiar en la lengua que quieran sus padres en las escuelas. Quiero que cualquier niño se pueda escolarizar en español, ya sea en Buñola, en Mahón, en Sant Josep, en Vigo o en Pamplona.

Y sí, que también pueda estudiar en español en Barcelona, porque también hay muchos catalanes que como nosotros son y se sienten buenos españoles. En nuestras Islas han utilizado el catalán para adoctrinar en las escuelas. La izquierda y el nacionalismo quieren imponer su dictadura a nuestros hijos, nos los quieren robar para convertirlos en esclavos de su sectarismo.

El pancatalanismo quiere disolver nuestra identidad balear como un azucarillo. Ahí me van a encontrar, duro e inflexible, porque sé que estaréis conmigo. No vamos a permitir que se apoderen de nuestros hijos y nietos. No les dejaremos que conviertan las Islas en una tierra de confrontación entre hermanos. Baleares no es Cataluña.

Mirad, yo no necesito vuestro voto. Sois vosotros, es España, la que necesita vuestros votos. A veces nos llaman nostálgicos, sentimentales...  ¿De verdad no os da pena que nuestro maravilloso país se caiga a trozos por culpa de estos inconscientes?

Os pido que los votos de Baleares sirvan para esa causa mayor que es España. Pero no olvidéis que no habrá España sin españoles libres, sin la solidaridad de los unos con los otros.

Es tiempo de unir. Que todo el país nos mire con sana envidia, que vean que aquí en las Islas frenamos el independentismo.

Vosotros podéis hacerlo con vuestro voto.