VOX visita un centro de MENA: “las mafias de tráfico de personas se aprovechan de nuestra solidaridad y del efecto llamada del papeles para todos”

El diputado del Grupo de VOX en el Parlamento de las Islas Baleares, Sergio Rodríguez, ha visitado el centro de MENA (Menores Extranjeros No Acompañados) Norai en la barriada palmesana de Son Roca que actualmente alberga a 16 jóvenes de entre 13 y 17 años de edad, todos ellos varones. Así ha sido en virtud de su petición formal al Parlamento para visitar instalaciones públicas, derecho con el que cuenta todo diputado.

Tras la visita, Rodríguez ha querido reconocer la labor de los profesionales del centro Norai de Son Roca: “hemos constatado el gran trabajo que los educadores y el personal. No es un trabajo fácil ni reconocido, que además implica una considerable carga emotiva personal, y lo están sacando adelante”. Por ello ha animado al resto de diputados de otros grupos parlamentarios a que visiten también los centros de MENA: “estaría bien que vinieran a ver el día a día de estos jóvenes y de las personas que aquí trabajan. Se critica a VOX cuando pide visitar las escuelas, los centros de menores... Es muy fácil criticar desde el escaño cuando uno no va a ver cómo son las cosas. Los diputados debemos pisar la calle”.

La atención de cada joven extranjero tutelado en el centro Norai supone 170 euros diarios, lo que asciende a unos 993.000 euros anuales, casi un millón. “Hay que atender a los menores, eso no lo duda nadie. Lo que deberíamos es reflexionar sobre cuánto nos cuestan los MENA en todo el país. Tenemos claro que deben ser repatriados a su país, con sus familias o que sean los gobiernos de origen los que se hagan cargo de sus ciudadanos”, ha dicho.

El diputado ha lamentado que sean los menores, los más vulnerables de toda sociedad, los que llegan a nuestro país “engañados, cuando no estafados, por las mafias de trata de personas que se aprovechan del efecto llamada para venderles el sueño de una vida mejor que, por desgracia, en demasiadas ocasiones acaba con su vida en el Mediterráneo o abocándoles a la marginalidad”. Rodríguez ha señalado que “la situación es todavía más grave para las chicas jóvenes. Las mujeres no suelen llegar en patera, están en manos de las mafias de explotación sexual. Acaban en la prostitución intentando pagar una deuda que nunca podrán saldar”.

Rodríguez ha mantenido que el efecto llamada se refuerza “cuando los menores ven que cumplen la mayoría de edad y obtienen el permiso de residencia. Al final para hacer el bien a estos jóvenes lo que conseguimos es que vean que la recompensa a la entrada ilegal en España son los papeles. Visto así: ¿qué diferencia hay entre la inmigración legal y la ilegal? ¿Acaso no es un agravio para los que vienen a España de forma ordena y legal? ¿Qué mensaje estamos transmitiendo a las mafias, que vengan sin papeles, que da igual todo porque al final se van a quedar? Al final, las mafias de tráfico de personas se aprovechan de nuestra solidaridad, del efecto llamada del papeles para todos”. Ha insistido en que “es necesario atajar el problema en los lugares de origen, dejar claro que no se puede entrar de forma ilegal en España, que así no se podrá regularizar su situación, Y es necesario exigir a los países de origen que se hagan cargo de sus menores. No hacerlo es un acto inhumano. No en todo el mundo van a encontrar la solidaridad y las garantías que aquí se les prestan y que deberían tener en sus países”.